miércoles, 19 de marzo de 2008

El Príncipe amando

- Príncipe.

- Qué?

- Que ahí descansa la Princesa Cereza, esperando postrada en el lecho de cristal a que un bravommpff!!

El Príncipe Amando en su acometida tumbó al zorro Foxy El Zorro, y apartó de un manotazo a Jacinto, el viejo búho que lloraba postrado encima del pecho de la Princesa con movimientos espasmódicos.

- Oh, eres tan bella. - Sollozó Amando.

Todo adquirió un brillo mágico cuando el Príncipe, ante el exultante alborozo de todos los animalitos que se hallaban reunidos alrededor del cuerpo inerte de la Princesa Cereza, acarició sus labios -que como su apodo indicaba, sabían como las más frescas y tempranas cerezas del mes de mayo- en un suave y cálido y apasionado y largo y dulce beso.

El bosque entero contuvo la respiración.


Cereza entreabrió los ojos y con un hilo de voz melódico, mirando fijamente al Príncipe Amando, articuló su primera palabra en décadas.

- Raspas.

4 comentarios:

Raquel dijo...

Qué pasa que la familia real te ha hecho quitar lo de cabrón ???? : ))

Sea como sea me alegro que lo hayas quitado porque así se entiende mejor el texto. Cereza era una gata que lo que le estaba pidiendo a su príncipe era pescado y por eso lo de raspas,verdad???

El Samurái Entiende dijo...

Raquel:

Menos es más.
Y menuda esquizofrenia lleva el pobre.

Athena dijo...

Inteligente comentario para una princesa que se dedica a dormir. Saludos

Necio Hutopo dijo...

Lo que a mi me preocupa son la intenciones del príncipe acercándose por atrás al sarcófago...

Anda... pero además escribes?